Al elegir ventanas nuevas, uno de los debates más comunes es: ¿PVC o aluminio? Ambos materiales tienen ventajas, pero en 2025, con la creciente necesidad de eficiencia energética y confort, el PVC toma la delantera.
Comparativa por categoría
1. Aislamiento térmico: El PVC tiene una conductividad térmica muy baja, lo que lo hace ideal para conservar la temperatura del hogar. El aluminio, en cambio, conduce el frío y el calor fácilmente, lo que afecta el confort interior.
2. Aislamiento acústico: Las ventanas de PVC con termopanel reducen significativamente el ruido. El aluminio necesita tratamiento adicional (como rotura de puente térmico) para igualar ese rendimiento.
3. Estética y diseño: Ambos materiales ofrecen diseños modernos. Sin embargo, el PVC permite acabados más variados (imitación madera, colores, texturas) sin requerir mantenimiento.
4. Costo y ahorro: El aluminio suele ser más económico inicialmente. Pero el PVC se amortiza gracias al ahorro energético mensual y su mayor durabilidad.
5. Mantenimiento: Las ventanas de aluminio pueden rayarse, oxidarse o requerir repintado. Las de PVC solo necesitan limpieza con agua y jabón.
Para climas extremos, zonas con ruido, y quienes valoran el aislamiento, el PVC es la mejor inversión en 2025. En Fábrica de Ventanas asesoramos para cada caso y trabajamos con perfiles europeos de alto estándar.